El poder del buen corsario
no le llega de un rosario,
es por todos sabido bien
que vive al borde del badén
la mira llegando al poso,
siendo siempre fiel esposo,
pues su gran amor le guía
por la sal oscura y fría.
- Brilla, brilla amor mío
mientras yo y mi barco impío
surcamos, rata y escorpión,
alimentados por el ron.
Reina entre estrellas todo ve
despojo reflejo que fue
lo que hoy gritó improperios
escombros es de imperios.